Alfonso Hermida
Comunicación del Colegio de Enfermería de A Coruña
La Residencia Torrente Ballester de A Coruña se ha situado entre los tres centros sociosanitarios con mejor reputación enfermera de España, según los Premios Nacionales de Reputación Enfermera 2025. Detrás de este reconocimiento hay un modelo de atención centrado en la persona, libre de sujeciones y basado en la autonomía, la dignidad y el respeto a las personas mayores. Hablamos con la enfermera especialista en Geriatría, María Carmen Franqueira López, coordinadora de Enfermería del centro, sobre el papel de las enfermeras en los cuidados de larga duración, los retos del envejecimiento y las claves de un proyecto que se ha convertido en referente nacional.
Alfonso Hermida
Comunicación del Colegio de Enfermería de A Coruña
La Residencia Torrente Ballester de A Coruña se ha situado entre los tres centros sociosanitarios con mejor reputación enfermera de España, según los Premios Nacionales de Reputación Enfermera 2025. Detrás de este reconocimiento hay un modelo de atención centrado en la persona, libre de sujeciones y basado en la autonomía, la dignidad y el respeto a las personas mayores. Hablamos con la enfermera especialista en Geriatría, María Carmen Franqueira López, coordinadora de Enfermería del centro, sobre el papel de las enfermeras en los cuidados de larga duración, los retos del envejecimiento y las claves de un proyecto que se ha convertido en referente nacional.
-¿Qué supone para la residencia Torrente Ballester recibir un reconocimiento nacional como los Premios de Reputación Enfermera?
Supone una enorme satisfacción para todo el equipo y, especialmente, para los profesionales de Enfermería, que son una pieza fundamental en el modelo de cuidados q desarrollamos en Torrente Ballester. Además, entedemos este premio como un reconocimiento al proceso de transformación que hemos llevado a cabo en los últimos años. Somos la primera residencia pública de Galicia acreditada como centro libre de sujecciones, algo que ha sido posible por el compromiso de todos los profesionales con un modelo de atención basado en el respeto, la dignidad, la autonomía y los derechos de las personas mayores. También es una recompensa a distintas iniciativas que realizamos en nuestro centro, que impulsan el envejecimiento activo y saludable.
-¿Cómo recibió el equipo la noticia y qué cree que representa este premio para las profesionales que trabajan día a día en el centro?
Recibimos la noticia con mucha ilusión y orgullo porque detrás de este premio hay años de esfuerzo, formación y cambio cultural. Da visibilidad a un trabajo que muchas veces pasa desapercibido, pero que está presente las 24 horas del día acompañando a los residentes y a a sus familias.
-¿Cuántas enfermeras trabajan en la actualidad en la Torrente Ballester?
9 enfermeras en rotación y 1coordinadora de Enfermería.
-¿Qué papel desempeña la Enfermería en el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores ingresadas en una residencia?
La Enfermería tiene un papel esencial porque es la disciplina que mantiene un contacto continuo con los residentes. Nuestro trabajo va más allá del seguimiento clínico. Participamos activamente en el mantenimiento de su autonomía, en la promoción de la movilidad, prevención de caídas, detección precoz de cualquier cambio en su estado físico o anímico, orientado a que los residentes sigan siendo los protagonistas de su propia vida.
-¿Cuáles son las principales características del modelo de cuidados que se desarrolla en la residencia?
Nuestro modelo se basa en la atención centrada en la persona. Esto significa que cada residente recibe unos cuidados adaptados a sus necesidades, preferencias e historia de vida. Uno de los ejemplos más visibles es la eliminación de las sujecciones físicas y químicas como elemento habitual de cuidado. Apostamos por buscar alternativas individualizadas, adaptar los entornos y utilizar tecnología que permita garantizar la seguridad sin limitar la libertad de movimientos. Además promovemos el envejecimiento activo a través de actividades culturales, terapéuticas, lúdicas e intergeneracionales. En la Torrente Ballester entendemos que la residencia debe ser un lugar para vivir, no solamente para ser cuidado.
-Cuando una persona ingresa en la residencia, ¿qué intenta transmitirle el equipo de Enfermería desde el primer día?
Intentamos transmitir confianza, cercanía y seguridad. Queremos que la persona entienda que llega a un entorno en el que se van a respetar sus decisiones, sus costumbres y sus preferencias.
-¿Qué es lo más gratificante de trabajar cuidando a personas mayores?
Sin duda, acompañar a las personas y ver como pequeños avances pueden tener un enorme impacto en su bienestar. Es muy gratificante comprobar como una persona recupera confianza para caminar, participa en actividades del centro que antes rechazaba o vuelve a implicarse en la vida social de la residencia. Es muy enriquecedor aprender las historias de vida de nuestros residentes y compartir con ellos todas las nuevas experiencias que realizan en el centro.
-El perfil de las personas residentes ha cambiado en los últimos años, con mayores niveles de dependencia y complejidad asistencial. ¿Cómo se ha adaptado la Enfermería a esta nueva realidad?
Actualmente atendemos a personas con necesidades asistenciales cada vez más complejas, mayores niveles de dependencia y situaciones clínicas que requieren una elevada capacidad de valoración y seguimiento. Para responder a todos estos retos, en Torrente Ballester hemos apostado por la formación continua, la coordinación interdisciplinar y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas.Es fundamental en nuestro día a día el apoyo q nos brinda la Unidad de Coordinación de Residencias, que dirige el doctor Lamelo. Pone a nuestra disposición un equipo multidisciplinar que contribuye a que disminuyamos las derivaciones hospitalarias y los ingresos. Gracias a todos ellos, nuestros residentes pueden ser atendidos en su entorno.
-¿Qué desafíos afrontan actualmente las enfermeras que trabajan en el ámbito sociosanitario y de atención a las personas mayores?
La sociedad envejece y esto hace que la Enfermería geriátrica y sociosanitaria tenga cada vez un papel más relevante. El reto es seguir innovando sin perder nunca la esencia del cuidado: la cercanía, la escucha y el respeto a la dignidad de la persona.
