Avelino Castro, presidente del Colegio: "Queremos aumentar el sentimiento de comunidad y que se vea el Colegio como un espacio útil en el que se escucha al colectivo"

Esta entrevista se publica el 8 de marzo, una fecha muy señalada para la Enfermería, que celebra el día de su patrón, San Juan de Dios, y el Día Internacional de la Mujer. En una fecha tan señalada, Avelino Castro reclama seguridad y equidad.
 

-¿Qué significado tiene para usted esta jornada y qué mensaje quiere transmitir a las profesionales de la enfermería?

Es una fecha con una profunda carga simbólica. Por un lado, celebramos a San Juan de Dios, una figura que representa valores fundamentales de nuestra profesión: la vocación de cuidado, la atención humanizada, la entrega y el compromiso con las personas más vulnerables. Pero, además, esta celebración coincide con una fecha determinante en todo el mundo, el Día Internacional de la Mujer. Esta coincidencia en ambas celebraciones no puede ser más justa. La Enfermería es una de las profesiones más feminizadas, con más del 80 % de profesionales mujeres. Por lo tanto, es un día para reconocer no solo la labor de nuestras compañeras, sino también para recordar que todavía queda camino por recorrer para lograr una igualdad real y efectiva en la profesión y en el conjunto de la sociedad. Hoy es un día para celebrar, para reivindicar y para visibilizar. En nombre del Colegio, quiero felicitar y animar a todas las enfermeras.

-En pleno 2025, ¿qué avances cree que se han logrado en cuanto a la equidad de género en la profesión y qué queda por hacer?

Hay un mayor reconocimiento de la capacidad científica y académica de las enfermeras y una mayor visibilidad. Hoy en día, nuestras compañeras no solo cuidan, sino que investigan, son profesionales autónomas, con competencias propias y preparadas para tomar decisiones. Son gestoras de salud, educadoras, investigadoras y agentes clave en la prevención y promoción de la salud. La enfermera ha dejado de lado la histórica imagen de ser una profesional subordinada. Ya queda muy lejos la imagen de la enfermera asistente del médico.

Sin embargo, sigue habiendo techos de cristal. Las enfermeras sufren una doble discriminación: por ser mujer y porque continúan padeciendo limitaciones de su desarrollo profesional, como el hecho de no estar incluidas en el grupo A de la administración. La propia estructura de la sociedad lastra el progreso profesional de nuestras compañeras: problemas de conciliación de la vida laboral y familiar, salarios más bajos, menor acceso a los puestos de gestión y los micromachismos y actitudes trasnochadas de supuesta superioridad ante la que no podemos resignarnos. Los avances han sido evidentes en las últimas décadas, pero aún queda mucho por conseguir. Por ejemplo, en medidas de conciliación real y en la eliminación de ciertos estereotipos de género, que afectan a las enfermeras y también a los enfermeros.

-Según los datos del Observatorio de Agresiones del Consejo General de Enfermería, en 2023 se denunciaron 2.840 agresiones a enfermeras en España, lo que supone casi ocho agresiones diarias. ¿Cómo valora esta situación?

Es una situación absolutamente preocupante e inaceptable. Que en pleno 2025 nuestras compañeras y compañeros sigan siendo víctimas de agresiones es un reflejo de un problema estructural que no se ha abordado con la contundencia necesaria. Hablamos de profesionales que son el primer punto de contacto con los pacientes y las familias y que, en demasiadas ocasiones, son quienes canalizan el malestar, la frustración o las tensiones que se generan dentro del sistema sanitario.

Lo más preocupante es que sabemos que estos datos son solo la punta del iceberg, ya que muchas agresiones, especialmente las verbales o las amenazas, ni siquiera llegan a denunciarse. Desde el Colegio de Enfermería de A Coruña queremos ser muy claros: la violencia contra el personal de enfermería no puede ser tolerada bajo ninguna circunstancia. No podemos normalizarla.

-En A Coruña, recientemente se produjo una agresión a un enfermero por parte de un paciente con problemas de salud mental. Desde el Colegio, ¿qué medidas se están impulsando para mejorar la seguridad de los profesionales en su entorno de trabajo?

Desde el Colegio reclamamos una estrategia global que implique a todos los agentes: administraciones, instituciones sanitarias, cuerpos de seguridad y la propia sociedad. Defender al personal de enfermería es defender la seguridad y la calidad de la atención sanitaria que recibe toda la población. 

Para prevenir situaciones violentas, el Consejo General de Enfermería, del que forma parte el Colegio de Enfermería de A Coruña, ha activado un plan integral, realizado en colaboración con la Policía Nacional. Este plan incluye un curso formativo gratuito, impartido por el Instituto Superior de Formación Sanitaria (ISFOS), de 20 horas de duración, en colaboración con el equipo interlocutor policial sanitario. En este curso se trabajan aspectos como la normalización de la violencia verbal, la importancia de la denuncia como forma eficaz de prevenir la violencia y técnicas concretas en el ámbito de la comunicación verbal y no verbal, además de tratar la detección precoz de la conducta agresiva.

No podemos olvidar tampoco que este problema también tiene raíces profundas en las condiciones laborales. La sobrecarga asistencial, la falta de personal y los tiempos de espera generan un caldo de cultivo que incrementa el riesgo de conflicto. Por tanto, mejorar las condiciones de trabajo, garantizar unas plantillas adecuadas y asegurar una atención de calidad también son medidas clave para prevenir estas situaciones. Y hay que seguir denunciándolo donde corresponda.

-¿Cree que es necesario un endurecimiento de las sanciones a los agresores para frenar esta problemática?

Es imprescindible que las administraciones sanitarias y las autoridades competentes adopten medidas mucho más firmes para proteger a las y los profesionales, desde campañas de sensibilización dirigidas a la ciudadanía hasta protocolos de actuación eficaces en todos los centros sanitarios. Y esos protocolos se tienen que aplicar sin vacilaciones, con un régimen de sanciones a los agresores que se tienen que conocer y que sirvan de elemento de disuasión para las personas violentas. La agresión física contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función es considerada delito de atentado y puede suponer penas de prisión de 1 a 4 años, incluso superiores si la agresión se realiza con una arma peligrosa y si provoca lesiones graves. Y, sobre todo, hay que educar y concienciar en el respeto hacia el personal sanitario. La sociedad debe entender que la violencia es un problema de todos. La solución, también.

-Desde el Colegio han insistido en la importancia de la denuncia para visibilizar la violencia en el sector. ¿Qué dificultades encuentran los profesionales a la hora de denunciar estas agresiones?

Somos conscientes de que, a pesar de la llamada constante a denunciar, muchas agresiones no llegan a notificarse por miedo, por falta de tiempo, por no tener a nadie que te acompañe o por no sentir un respaldo institucional claro.Hay que romper esa barrera de silencio. Queremos dejar muy claro a las enfermeras y enfermeros que no están solos, que ante cualquier agresión, amenaza, insulto o acoso van a encontrar todo el apoyo de su Colegio. Es esencial que el personal de Enfermería que sufra una agresión cuente con todo el respaldo legal, psicológico y profesional necesario.

-La prescripción enfermera es una realidad regulada en España desde 2015 y 2018, pero aún genera debate en ciertos sectores. ¿Cómo valora el estado actual de su implantación?

Hasta la fecha se han publicado en el BOE nueve guías para la indicación de medicamentos sujetos a prescripción médica por parte de las enfermeras: diabetes, hipertensión, heridas, quemaduras, ostomías, anticoagulación oral, fiebre, deshabituación tabáquica y anestésicos locales. A pesar del gran avance, consideramos que las enfermeras  deberían estar reconocidas como prescriptoras al mismo nivel que otros profesionales, como médicos, odontólogos o podólogos. Es importantísimo para el paciente que la prescripción en las intervenciones de ámbito enfermero sea realizada por esta profesional, sin tener que ser derivado para que otro profesional le recete lo mismo al no contar con guías de prescripción enfermera. Y para eso es fundamental modificar la ley del medicamento como hemos solicitado reiteradamente al ministerio de Sanidad y a los diferentes partidos políticos.

-Desde el Colegio han pedido a la Xunta que acelere la implementación de las nueve guías de prescripción enfermera ya publicadas en el BOE. ¿Qué pasos quedan por dar para que la implantación sea total en Galicia?

Las guías son documentos que establecen los criterios generales, pero luego cada comunidad autónoma debe adaptarlas a sus propios protocolos de actuación. Desde la Organización Colegial de Enfermería de A Coruña instamos a la Xunta a que siga avanzando en el ámbito competencial para que la implantación sea total y homogénea en todas las Áreas Sanitarias, que se terminen de transponer todas las guías en nuestro sistema sanitario, que se impulsen protocolos y guías específicas para Galicia y que lleguen lo antes posible a la población. Necesitamos también más formación y una labor de difusión y concienciación dirigida tanto a las enfermeras como al resto de profesionales sanitarios y a la ciudadanía. Vamos a seguir exigiendo que esta implantación sea una prioridad real en la agenda sanitaria gallega.

-Algunos sectores han mostrado resistencia a esta competencia. ¿Cómo se puede fomentar el diálogo y la colaboración entre médicos, enfermeras y otros profesionales sanitarios en beneficio de los pacientes?

Las enfermeras y enfermeros no queremos ser médicos ni hacer el trabajo de los médicos. Queremos desarrollar nuestras competencias con normalidad, de forma colaborativa y con seguridad jurídica. La prescripción enfermera supone un beneficio para el sistema sanitario y los pacientes. Es la realidad clínica de nuestros tiempos. El diálogo está en la base de la reglamentación de la prescripción enfermera. Las guías no emanan de la propia profesión. Son documentos que se han elaborado con representantes de los médicos, de los farmacéuticos, de las Comunidades Autónomas, las mutuas de trabajo, las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Sanidad… Es decir, nacen del consenso y son, en el fondo, una reglamentación que agiliza y mejora la atención a los pacientes en el marco de un sistema sanitario moderno y eficaz. Y de ese camino, el del diálogo, el acuerdo y el consenso, no nos vamos a desviar. Sería estéril y no beneficiaría ni al sistema, ni al paciente. Eso sí, no toleraremos que se ponga en duda el trabajo y la preparación de las enfermeras y enfermeros.

-Usted ha asumido la presidencia del Colegio de Enfermería de A Coruña tras las elecciones de diciembre. ¿Cuáles son sus principales objetivos para este mandato?

Tomamos posesión el pasado 23 de enero y desde el primer momento tenemos claro que hay que reforzar el carácter participativo del Colegio y gestionar sus recursos de forma eficaz en beneficio de la Enfermería. Queremos consolidar las Comisiones y Grupos de trabajo con representantes de los diferentes colectivos enfermeros, especialmente la Comisión Deontológica, órgano de debate que servirá para trazar estrategias consensuadas.

-¿Qué líneas de trabajo prevé continuar de la anterior Junta Directiva y qué cambios o mejoras quiere impulsar?

Algunos miembros de la junta de gobierno actual llevamos ya muchos años de experiencia al frente de la gestión del Colegio. Queremos seguir con las acciones de visibilidad de la profesión que se han llevado a cabo en los últimos años. Para nosotros es fundamental promocionar la investigación y lo haremos a traves de más ayudas, más subvenciones y más becas, además de la creación de los Premios de Investigación del Colegio. Otro de nuestros objetivos prioritarios es reforzar la comunicación directa con las colegiadas y colegiados. Queremos un Colegio más cercano y para ello crearemos una APP para uso de las personas colegiadas, para aumentar el sentimiento de comunidad y que se conecten unas con otras. En definitiva, que sientan que el Colegio es un espacio útil en el que son escuchadas.

-La falta de enfermeras en el sistema sanitario es un problema recurrente. ¿Cómo se puede trabajar para mejorar las condiciones laborales y hacer más atractiva la profesión para las nuevas generaciones?

Seremos un Colegio especialmente vigilante en lo relativo a las condiciones laborales. La precariedad, la temporalidad o la sobrecarga asistencial son problemas que afectan directamente al bienestar de nuestros profesionales y, por tanto, a la calidad de la atención que se presta a la ciudadanía. Vamos a intensificar nuestro trabajo en este ámbito, manteniendo un diálogo firme y constante con las instituciones, y exigir mejoras como la estabilidad contractual, una dimensión adecuada de las plantillas y unas cargas de trabajo asumibles. Es imprescindible que las enfermeras tengan oportunidades reales de especializarse, de acceder a plazas específicas según su perfil. Debemos trabajar también en el ámbito educativo. Es necesario acercar la profesión a los centros educativos, explicar que ser enfermera no es solo trabajar en un hospital, sino que hay un sinfín de ámbitos de desarrollo, desde la atención comunitaria hasta la investigación, pasando por la cooperación internacional, la docencia o la gestión.

-Para cerrar esta entrevista, ¿qué mensaje le gustaría enviar a los más de 5.000 enfermeras y enfermeros de la provincia de A Coruña en un día tan especial como hoy?

Primero, expresar mi orgullo y reconocimiento. Orgullo por su dedicación, por su profesionalidad, por su entrega y por el papel clave que desempeñan en el sistema sanitario. Y también de agradecimiento, porque pese a las dificultades, siguen siendo un ejemplo de compromiso, de calidad asistencial y de vocación de servicio. Desde el Colegio de Enfermería de A Coruña seguiremos trabajando para que su voz sea escuchada, para que se valore su trabajo como merecen y para que la igualdad de oportunidades sea una realidad en todos los ámbitos de la profesión.


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