Para conseguirlo, señalan la necesidad de integrar en los centros de Atención Primaria a los y las especialistas en Enfermería Pediátrica. La campaña se llama Donde haya un niño, una enfermera pediátrica.

La presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Enfermería Pediátrica (FEDAEP) es la ponferradina, coruñesa de adopción, Diana Flórez, especialista en Pediatría de la Unidad de Neonatología del Hospital Teresa Herrera de A Coruña. Diana, que lleva 19 años en neonatos del Materno, es también presidenta de la Asociación Gallega de Enfermería Pediátrica (AGaEP).
-¿En qué consiste la campaña Donde haya un niño, una enfermera pediátrica?
Es una campaña que surge para dar visibilidad a la enfermería pediátrica e instar a las administraciones a que se respete el derecho de los niños y las niñas en cualquier etapa etaria, incluida la adolescencia, a ser atendidos por las profesionales más cualificadas. Lo que reclamamos desde la FEDAEP es que, en la integración de especialistas en el ámbito de la Atención Primaria, se incluya a las especialistas en Enfermería Pediátrica en todo el territorio nacional, brindando así las garantías de equidad, justicia y calidad asistencial.
-¿Cuál es el principal objetivo?
Que los/as enfermeros/as especialistas en Pediatría desempeñen sus competencias también en el ámbito de la Atención Primaria pediátrica, para lo que han sido formados de manera específica durante su residencia.
-¿A quién va dirigida la campaña?
A toda la población. Es importante que las familias tengan conocimiento de nuestra formación específica y que se interiorice que la población infantil merece y tiene derecho a unos cuidados especializados y de calidad. El sistema de formación especializada nacional detectó la necesidad y se creó una especialidad que debe ser conocida por la sociedad.
-¿Cuántas enfermeras pediátricas hay en España y en Galicia?
Teniendo en cuenta las distintas vías de acceso, la cifra total de enfermeras pediátricas a nivel nacional se estima en 13.888, según el artículo publicado en Anales de Pediatría en el 2023 (https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2023.06.001). En el caso de la comunidad gallega, el número de especialistas pediátricas oscila entre 320 y 350 profesionales.
-¿Cómo es la formación especializada que reciben?
Según el programa formativo de la especialidad de Enfermería Pediátrica, que se publicó en el BOE en el año 2010, se trata de una formación mediante el sistema de residencia (EIR) durante un periodo de dos años, en los cuales, los/as enfermeros/as se especializan en la salud de los recién nacidos, niños/as adolescentes, en todos los ámbitos de atención, siendo el niño/a, su familia y su entorno elementos inseparables. La formación clínica de los/as enfermeros/as residentes en Pediatría, se desarrolla en los ámbitos de la Atención Primaria y en Atención Especializada, siguiendo la siguiente distribución en las rotaciones:
• Atención Primaria: 7 meses.
• Urgencias Pediátricas: 2 meses.
• Unidades de Pediatría (descritas en el apartado 6.2): 5 meses.
• Unidad Neonatal: 2 meses.
• Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN): 3 meses.
• Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP): 3 meses.
-¿Cuáles son las principales funciones de la enfermera pediátrica?
Los/as enfermeros/as especialistas en Pediatría son los profesionales capacitados para proporcionar cuidados de enfermería especializados de forma autónoma, durante la infancia y adolescencia, en todos los niveles de atención, incluyendo la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad y la asistencia al recién nacido, niño o adolescente sano o enfermo; así como su rehabilitación, dentro de un equipo multidisciplinar y en colaboración con enfermeros/as de otros niveles asistenciales. En definitiva, los/as enfermeros/as especialistas en Pediatría son, dentro de la Enfermería, los profesionales con mayor capacitación para liderar el cuidado del recién nacido, niño y adolescente sano y con procesos patológicos agudos, crónicos o que generen discapacidad. Es de destacar la importancia de los/as enfermeros/as especialistas en Pediatría en el ámbito de la Atención Primaria, ya que se trata del primer nivel de atención sanitaria y éstos son los profesionales de referencia en las actividades preventivas. Realizan las intervenciones recogidas en el Programa de Salud Infantil, además de atender las consultas a demanda y programadas de la población pediátrica con procesos agudos o crónicos.
-¿Cuál es la situación de la especialidad en España en general y en Galicia en particular?
Hay un desarrollo y un reconocimiento lentos y desiguales a nivel nacional, y, tras muchos años con este sistema, nuestra especialidad aún no está implantada y reconocida como se merece. Incluso, en algunas comunidades autónomas, no está reconocida la categoría profesional tras 20 años de la publicación del Real Decreto. La especialización supone una gran inversión para el Sistema Nacional de Salud y para el profesional sanitario que se dedica en cuerpo y alma a especializarse. El mayor problema es que solo un pequeño porcentaje trabaja como especialista, lo que supone un derroche de recursos y cualificación y, lo más importante, resta oportunidades a la infancia para la atención por profesionales mejor cualificados.
En el caso concreto de Galicia, el desarrollo de la especialidad es desigual tanto en las diferentes Áreas Sanitarias como en los diferentes niveles asistenciales, en los cuales siempre tiene cabida la mejora en cuanto a la planificación de los recursos humanos, en la creación de huecos estructurales específicos, en el número de plazas en la Oferta Pública de Empleo, etc. A pesar de la necesidad continua de mejora, Galicia es referente nacional en el reconocimiento e implantación de la especialidad de Pediatría, con dos Fases de Reconversión, dos Ofertas Públicas de Empleo y una lista de contratación vigente desde el 2017, la primera a nivel nacional.
-¿Qué falta para conseguir el pleno desarrollo?
La implicación de las instituciones para desarrollar la especialidad de Pediatría de manera uniforme a nivel nacional y el aumento anual del número de plazas para formación EIR, que por ahora sigue siendo escaso. El pleno desarrollo se conseguirá cuando todos/as los/as especialistas de Pediatría trabajen contratados/as como tal en el ámbito pediátrico, respetándose así las competencias reflejadas en su programa formativo.
-¿La sanidad española destina los recursos suficientes para proteger a la infancia y a la adolescencia tal y como se reconoce en las convenciones internacionales?
La población infantil merece y tiene derecho a unos cuidados especializados y de calidad. Como acabamos de ver en la integración de especialistas en el Ámbito de la Atención Primaria de la comunidad de Madrid, dejaron fuera a los/as Especialistas en Enfermería Pediátrica. Esto es un claro ejemplo de un uso inadecuado de recursos ya disponibles. En otras comunidades autónomas como el País Vasco, Cataluña, Navarra o Aragón, la categoría profesional no está creada, desperdiciando así la inversión que han realizado en la formación de dichos profesionales, con la frustación que conlleva tanto para las enfermeras pediátricas formadas, como para todos los profesionales de las unidades de formación, con las consiguientes consecuencias para la población infantojuvenil.
-¿Qué perspectivas tiene FEDAEP de cara a la consecución de sus objetivos?
No olvidemos que la enfermera especialista en Pediatría toma la decisión de dedicarse a la Pediatría con la mejor formación posible. Hasta la creación de la especialidad, una enfermera trabajaba en Unidades de pediatría porque “le tocaba”. El cambio es significativo y merece la pena ponerlo en valor. Desde FEDAEP debemos seguir trabajando y luchando por el desarrollo de la especialidad de Enfermería Pediátrica, reivindicando el aumento del número de las plazas EIR para Pediatría y la dotación de huecos estructurales de la categoría profesional en todos los niveles de atención, incluido el ámbito escolar. Con especial énfasis, instamos a los responsables tanto a nivel nacional, como a nivel autonómico, a que se comprometan a lograr la implantación real de la especialidad de Pediatría, con el compromiso de que donde haya un niño/a, haya una enfermera especialista en Pediatría.
